pesebre

Que la boca hable de aquello de lo que está lleno el corazón (Mt 12,34). Confieso, extraído de la Carta apostólica del Santo Padre, con motivo del 150 aniversario de la declaración de San José como patrono de la Iglesia Universal.

De lo que que está lleno el corazón. A veces pesa por las cargas y las carencias. A veces, ligero cuando las preocupaciones del día a día se desvanecen y dejan sitio para lo que importa, para tí.

Te he extrañado.
Y mi corazón, en calma, está vacío y listo para cuando quieras ocuparlo.

Te he añorado.
Y mi alma, en paz, espera tu llegada.

Te he deseado.
Y mis manos, abiertas, esperan poder adorarte.

Te he soñado.
Y mi deseo no es otro que el de hacer tu voluntad.

Y que la boca, hable o no, esté lista para besarte.

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