Dibujar

A veces el hogar es calor. A veces es un abrazo. A veces es un lugar.
A veces el hogar es una sensación. Un destino. O una persona.

A veces el hogar es una aspiración. Un deseo.

Deseo que seas mi hogar. Porque recuerdo cuando la vida no era tan complicada, el dolor no era tan intenso y la factura no era tan alta. Recuerdo cuando sabía quién era y por qué … por qué estaba aquí y ahora. Recuerdo mirarte a tí y saber que todo iba a estar bien.

Pero ahora, mi vida es siempre sábado. Ese sábado.

Y ya no recuerdo cómo hueles, como sabes, como suenas, cómo sientes.

Y al cerrar los ojos, intento reconstruir tu rostro, tu pelo, tu sonrisa. Pero caigo rendida tan pronto, imposible mantenerme en vela, dibujando tu mirada.

Pero ahí estás.

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